El método
Cómo trabajamos, dicho antes de empezar.
Nada de esto es una promesa comercial: son las condiciones con las que trabajamos, y están escritas para que usted pueda reclamarlas.
Los cinco pasos
De la primera conversación al primer acta.
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Una conversación, sin material
Primero escuchamos: qué vende, a quién, qué le duele hoy y qué ha intentado ya. No enseñamos catálogos en la primera reunión — no serviría de nada.
- 02
El diagnóstico
Medimos desde fuera, sin pedirle un solo acceso, y le entregamos lo que encontramos. Aquí es donde muchas conversaciones cambian de dirección, porque aparece algo que nadie esperaba.
- 03
Una propuesta con el alcance cerrado
Qué se hace, qué no se hace, cuándo, y qué necesitamos de usted. Por escrito. Si algo no está en el papel, no está contratado — y eso nos protege a los dos.
- 04
El montaje
Todo lo que se contrata queda a su nombre: dominios, cuentas, herramientas. Nosotros las configuramos y las operamos; usted es el dueño desde el primer día.
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El acta, cada mes
El quinto día hábil. Lo que se hizo, lo que se midió, en qué nos basamos y qué queda abierto. Ver cómo es el acta.
Antes de prometer nada
Cuatro preguntas que le vamos a hacer.
De las respuestas depende qué le podemos prometer. No es un examen: es la diferencia entre venderle algo que va a funcionar y venderle algo que no.
- 1
¿Tiene una página donde alguien pueda dejar sus datos?
- 2
¿Dónde apunta quién le llamó?
- 3
¿Alguien hace seguimiento a quien pregunta y no compra?
- 4
¿Le pregunta a la gente cómo le conoció?
Si falta alguna y no la va a poner, trabajamos igual — pero entonces no le hablamos de más clientes ni de porcentajes. Le vendemos que su negocio se entienda y esté en orden, y así queda escrito en el contrato.
Cuatro compromisos que van en todos los contratos
Las cuentas son suyas
Dominios, herramientas, publicidad: todo a su nombre y con su tarjeta. No revendemos nada ni cobramos margen sobre nada. Cobramos nuestro trabajo, y sólo eso.
El alcance se cierra por escrito
Antes de empezar. Lo que no está en el papel se cotiza aparte, y se dice la primera vez que aparece, no la tercera.
Nada se publica sin aprobación
Ni un artículo, ni una publicación, ni una respuesta automática. Siempre hay una persona —de su casa— que firma.
Puede irse
Con treinta días de aviso, y se lleva todo funcionando: cuentas, contenidos y accesos. No hay nada montado de forma que le obligue a quedarse.
Qué necesitamos de usted
Poco, pero imprescindible.
Una persona de contacto
Alguien que pueda responder preguntas y aprobar lo que se publica. No hace falta que sea técnico.
Acceso a lo que ya tiene
Su sitio, sus cuentas, sus facturas de servicios. Sin eso no se puede ordenar lo que hay.
Una hora al mes
Para revisar el acta y decidir lo del mes siguiente. Si hace falta más, se lo decimos antes.